05 marzo 2008

Mediocre


Admitámoslo, siempre fue mediocre, una chica con el pelo raro, una tipa asustadiza que trabajaba de nueve de la mañana a cinco de la tarde en una lavandería separando prendas por colores, un espíritu alegre que desdoblaba de forma furtiva las notas que quedaban olvidadas en algún bolsillo de chaquetas armadas, cazadoras de cuero y abrigos de piel (“Nos vemos a las 11 en Lavapiés”, “Te echaré de menos”, “Comprar zumo de naranja, carne picada, hojaldre, cerveza, bastoncillos de los oídos”, “¡Llamar a Sergio!”, “Habitación individual, 300 euros, calle Pez, 23”). En realidad era una señorita corriente, no demasiado guapa, tampoco exuberante, no llevaba las uñas esmaltadas de color rojo ni podía lucir un generoso escote pero tampoco era una de esas mujeres con los dientes picados, un ojo lloroso y pliegues acolchados en las caderas, nada de eso.

Sencillamente era una de esas personas a las que hay que volver a mirar para poder constatar su presencia, una de esas almas que se sientan a diario en un rincón de un café con un libro entre las manos, que comen un sándwich vegetal empaquetado en un parque, que tosen disimuladamente en los teatros e introducen un caramelo de limón en su boca, que se acercan con disimulo a un cuadro en una exposición y retroceden con pasos cortos a su lugar de origen.
Por qué no decirlo, también tenía dificultades a la hora de escoger la ropa de su armario y seguía pidiendo consejo materno a la hora de elegir materiales, estampados y texturas aunque, sin embargo, la línea de su espalda en combinación con la de su cuello hacía que cualquier movimiento textil en su cuerpo se conviertiera en un baile suave, flotante. Era enamoradiza; encontraba verdaderos-hombres-de-su-vida (en torno a ocho o nueve al día) en salas de concierto, escaleras de metro, peluquerías, tiendas de frutos secos, en barrios de la periferia de Madrid, en su colchón una mañana de domingo.

Sí, mediocre. Así era ella.

7 comentarios:

Edgar Quinet dijo...

BIEEEEEEEEEEN!!!!
JAJAJAJA!!
Esperemos que no sea flor de un solo día y vuelvas a la carga más a menudo, veo que después de tanto tiempo no has perdido la muñeca.

Qué tía, follándose to lo que se menea (la mediocre, digo).

¿sabes lo que faltaría para inaugurar tu regreso? (esto es cuestión de gustos, claro) quitarle el color negro al fondo del blog! jeje

Patricia dijo...

Eiiii!! jajaj, que ilusión! ¿Hacemos una fiesta para celebrarlo? sírvete hay ponche y gusanitos por el regreso. Oye, no tengo ni idea de cómo se cambia la plantilla, me vuelvo loca con estas cosas del html. ¿Me permites este diseño un tiempo más? :) Un día me explicas cómo modificar este lío.

Mua.

Anónimo dijo...

Qué guay, me encanta cómo escribes...! Muy muy interesantes tus personajes e historias. Pues no era tan mediocre al final :) Besos. Fran

La pequeña Delirio dijo...

Volviste!!! GEnial...

Christian Vázquez dijo...

Patricia está de vuelta!!!! y eso sólo puede ser bueno.Me sumo a la celebración!

Dr.MIKEL dijo...

En torno a ocho o nueve al día en su colchón una mañana de domingo?????.
Siendo una mujer anodina, gris, común, vulgar y corriente.
Vaya con la mediocridad.

Patricia dijo...

Fran; Thks por pasar por aquí, sabes que no me pierdo tus aventuras del fotolog. :)

La pequeña delirio, Christian Vázquez: Estoy de vuelta pero tengo que reformar este blog, siento que tiene mal Feng Sui, jajaja, demasiado tiempo parado.

Dr.Mikel; creo que no lo leiste detenidamente, no a todos se los llevaba a la cama (por si queda alguna duda busca la segunda parte)